Asociación de Turismo Activo y Albergues de Cantabria

La Asociación de Turismo Activo y Albergues de Cantabria, forma parte
de la Asociación Empresarial de Hostelería de Cantabria,la más implantada
en la región y que aglutina a las empresas más importantes de sector turístico.
Forman parte de esta asociación empresas que han sido registrada en la Dirección General de
Turismo como Empresa de Actividades Turísticas, cumpliendo la legislación vigente de
la Comunidad Autónoma.Las empresas que aquí le presentamos,
tienen una especialización que le harán disgrutar de la costa, los valles ó la alta mantaña.
Busque su actividad y conozca Cantabria haciendo turismo activo

Regreso ó turismo activo


Mapa Cantabria
Cantabria es una región localizada al norte de España, entre la cordillera y el mar derivado de su nombre. Su clima húmedo y suave todo el año, sin grandes variaciones, adorna un paisaje marino de intensos azules, un paisaje terrestre siempre matizado de verdes, y un paisaje de altura con cumbres cubiertas de nieves.

La contemplación de estos magnos panoramas, resulta un espectáculo para la vista y un goce para el resto de los sentidos. Su variedad geográfica permite distinguir claramente tres espacios físicos que marcan fuertemente su territorio y la forma de vivir de sus habitantes: la franja costera, en contacto directo con el mar, los valles fluviales y las altas montañas. Cada uno de estos especios naturales ofrece múltiples posibilidades para practicar, intensamente o de forma tranquila, las más diversas modalidades de turismo activo. Para ello, sólo es preciso contactar con cualquiera de las diferentes empresas especializadas que que en esta web se relacionan.


La costa La costa
Como la misma región, la costa de Cantabria se encadena en una sucesión de contrastes, mezcolanzas de grises roquedales, verdes y añiles. Cantiles ribeteados de espuna que asilan calas minúsculas al refugio de los vientos omnipresentes, dan paso a nuevos asombros. Tras cualquier argayo, remontando la siguiente loma de brezo aterciopelada, el barranco tajado abalcona grandes y abiertas radas, playas recoletas y dilatados arenosos.

Doscientos kilómetros de mar Cantábrico sucediéndose entre casi un centenar de playas, con distintos parques naturales y reservas conforman esta región, en la que el impacto ambiental de los núcleos urbanos se reduce a los puertos históricos y no supone mella alguna para el disfrute de una naturaleza aún sin descubrir.

La práctica del SENDERISMO encuentra aquí toda su amplia gama de posibilidades, sean lúdicas o culturales, pudiendo disfrutar de los panoramas y ecosistemas más dispares en el transcurso de cualquier pequeño recorrido. Si la tentación de explorar nuevos confines de la Cantabria azul no queda saciada, naveguemos esta costa que nos imanta el espíritu en CRUCEROS organizados, VELA deportiva, WINDSURF, o practiquemos el ESQUI, deslicémonos en una MOTO ACUATICA o al compás silencioso de una PIRAGUA. O, aún mejor, sobre la bofetada amorosa del viento contra el cantil, volemos en ALA DELTA o PARAPENTE. Cualquiera de nuestros sueños marineros puede hacerse posible en esta tripartita parte de la polifacética Cantabria.


Los valles
Desde las cumbres meridionales, los ríos torrenciales, arroyos, pandos y fuentes comienzan un descenso accidentado de pozos y cascadas hasta serenarse en el valle medio.
Esta zona de la región alberga un paisaje de valles estrechos, afronterados de montañas, con las aldeas y casas pegadas a la vera amorosa de las aguas, con los muros musgosos y hermanados a las viejas calzadas históricas, que hoy son serpenteantes carreteras. Los valles han sido habitados desde la prehistoria y resguardan nombres pretéritos de la Cantabria feudal, romana ó gentilicia. Los cursos fluviales, dejándose caer sonoros por los desfiladeros calizos, después del valle medio reensanchan en rías marismales y arenosas. Pierden entonces sus fronteras ribereñas de sauces, robles y avellanos, hasta fundirse con el mar.

A Cantabria le han tallado sus ríos con largas cicactrices hondas y amorosas y ellos son los creadores de su belleza genuina. De occidente a oriente, el Deva, el Nansa, El Saja, el Besaya, el Pas, el Miera, el Asón y el Agüera, modelan día a día con sus aguas comarcas de bellezas sorprendentes. Gargantas, desfiladeros, riberas de alamedas serenas y rías espejeantes han grabado esta tierra de cumbre con tal fuerza que, al igual que en la costa, los paisajes y paisanajes se suceden, variopintos y dispares, de un extremo a otro de la región. Recorriendo estos senderos de orilla, bosque y montaña, tan caprichosos con los propios ríos, o deslizándose sobre sus aguas alborotadas o mansas en PÌRAGUAS, RAFTING o HIDROSPEED. Estas y otras prácticas nos permitirán conocer Cantabria, conquistarla valle a valle.


La montaña La montaña
Desde el Parque Nacional de los Picos de Europa, las montañas, madres del río y abuelas de valles, se suceden en aserrada frontera hasta el más allá de Cantabria, hasta Pancorvo y otras tierras que de cántabros fueron.

Por encima de las nubes, eligieron su vivienda las gentes escapadas del Duero con la invasión árabe y acaso fueron ellas las forjadoras del nuevo hombre repoblador de Cantabria: el montañés. Entonces, y aún más atrás en los tiempos, las cumbres asilaron gentes recias de las que fueron domeñando. Hombres y mujeres de Liébana, de Campoo, de Valderredible o de las montañas del Pas, donde la cordillera se va amansando de hoces, de desfiladeros, y se festona con la mancha esmeralda de los altos seles. El turismo Activo adquiere en Cantabria su carácter más aventurero, con una oferta deportiva amplia y excitante: ALPINISMO, ESCALADA, MONTAÑISMO, ALA DELTA, PARAPENTE, VUELO SIN MOTOR, etc. Pero también la práctica ECUESTRE, el ESQUI en todas sus variantes, el SENDERISMO, las RUTAS 4X4 y muchas otras, están a la disposición de quien se acerque a la Cantabria de la doble mirada, con el mar al norte y las mesetas esteparias de Castilla al sur.
Regreso ó turismo activo